Escopeta Balines

Escopeta Balines

mayo 22, 2020 0 Por Ondrita

En contraposición a las armas de fuego, una escopeta de balines es un arma que emplea la fuerza del aire comprimido, en lugar de basarse en reacciones químicas que producen una gran cantidad de gases al quemarse la pólvora.

En ese sentido, las escopetas de balines son accionadas a partir de la carga de gas o CO2 comprimido en su interior y están diseñadas para descargar varios proyectiles en forma de esferas, municiones fabricadas en plomo y acero, con un calibre de 4.5mm en su mayoría.

Se trata de un modelo de arma cómodo, práctico y ligero, utilizado sobre todo en caza menor, particularmente para aves, conejos y liebres, y en competiciones de tiro al blanco. No obstante, estas escopetas también pueden utilizarse en la caza mayor y suelen usarse por la policía o para propósitos militares donde emplean cartuchos con un solo proyectil de punta cónica.

Escopeta de Balines

Historia de la Escopeta de Balines

Aunque es difícil comprobar exactamente cuando las armas de aire se fabricaron por primera vez, en Europa los historiadores creen que el período más probable para su aparición fue a mediados del Siglo XVI. Atendiendo al criterio arqueológico, el arma más antigua de aire que se conserva hasta ahora se estima que es del año 1580 y se trata de una carabina de muelle, encargada de comprimir el aire existente dentro del cilindro del arma, que impulsa la munición que saldrá disparada.​

La que es considerada como la primera arma de PCP o de aire pre-comprimido de la historia, fue inventada por el armero italiano Girandoni Bartolomeo en 1780 para el ejército austriaco en el contexto de la Rebelión Tirolesa. Este modelo austriaco se denominó en alemán Windbüchse, es decir, fusil de viento. Como se ha referido, era un fusil de calibre 11,2 mm capaz de disparar hasta 20 balas por minuto, toda una gran novedad en la época. La precisión y eficacia del esta arma fue tal que se dice que eran suficientemente potentes para matar un hombre a 135 metros de distancia.

Todos los relatos sobrevivientes indican que los austriacos usaron esas armas de aire con eficacia mortífera contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte durante la Campaña Tirolesa y este sistema de muelle o resorte, junto con el de aire pre-comprimido (PCP) fueron los dos mecanismos de carga más empleados desde los inicios del desarrollo de las armas de aire.

Asimismo, el uso más difundido de las armas de aire comprimido durante el siglo XVI fue la caza. Al ser unas armas de alto coste, fue la nobleza quien la empleó con mayor estudio. Eran armas muy eficaces, capaces de abatir a piezas de gran tamaño como jabalíes o ciervos de un solo disparo.

Mecanismo de Disparo y Funcionamiento

Una escopeta de balines se suelen constituir por un fusil, carabina o pistola, que tiene una cámara de potencia en la que una pieza llamada muelle o resorte, sometida a compresión y mantenida así por el mecanismo del gatillo. Al accionar el mismo, el muelle se libera y acciona un pistón que comprime aire, el cual pasa al cañón donde reposa el balín. Bajo la fuerza del aire comprimido por el pistón, el balín se ve obligado a atravesar el cañón estriado a alta velocidad, para una vez en el aire, iniciar su trayectoria libre hasta el blanco.

Cabe señalar que casi cualquier escopeta de balines es de ánima lisa y está diseñada sobre dos mecanismos de accionamiento básicos: el semiautomático y de repetición por accionamiento manual.

Accionamiento por aire comprimido con muelle

Este modelo es el más parecido al inventado por Bartolomeo. Su funcionamiento está basado en la comprensión de un muelle que es liberado una vez se acciona el gatillo, es decir, que se dispara. La liberación del muelle provoca una fuerte corriente de aire en el cañón del arma que propulsa el balín previamente insertado. Este tipo de modelo suele permitir un único disparo, ya que se hace necesario el amartillar el muelle de la pistola de aire comprimido para poder volver a disparar.

Semiautomático con bombona de CO2

Un modelo más avanzado al descrito anteriormente, el depósito está cargado con una pequeña bombona de CO2 que permite hasta 50 disparos antes de tener que volver a recargar. En este tipo de modelos de pistolas de aire comprimido, la recarga es automática, es decir no es necesario accionar el muelle. Este factor unido a la ausencia de vibraciones y retroceso del disparo, terminan por convertir a estos modelos de pistolas de aire comprimido, en el elegido por la mayor parte de los compradores.

Para aprovechar las ventajas de ambos mecanismos, algunos fabricantes han desarrollado escopetas de operación selectiva, en las que el tirador puede seleccionar el estilo de accionamiento con sólo mover una palanquita.

Municiones

Municiones para Escopeta de Balines

Los balines o perdigones son la munición de las armas de aire comprimido. Básicamente consisten en un proyectil que se enfrenta al cañón de la carabina y se impulsa por el aire en la dirección que se apunte.

En su mayoría están fabricados en acero, cobre, plomo, o aleaciones del mismo, siendo estos dos últimos los más adecuados para el tiro. No obstante, cada vez se favorecen más las municiones de acero por no contaminar el medio ambiente.

Se reconocen varios calibres, siendo los más populares las municiones de 4,5 mm y de 5,5 mm. En general, el primero es el más equilibrado y adecuado para todo tipo de usos, incluyendo competiciones, además de ser los más económicos. El calibre 5,5, por su parte, es eficaz en actividades cinegéticas. Existen también el calibre 6,35mm que se emplea sobre todo en carabinas de muy alta potencia (PCP).

Mantenimiento de una Escopeta de Balines

El cuidado de las armas de aire no difiere mucho del empleado para las armas de fuego, variando únicamente en que no será necesario limpiar residuos de pólvora. No obstante, un elemento interesante y económico son los balines de fieltro, que limpiarán de restos de plomo el interior del ánima

Fundamentalmente, limpiando con un paño limpio y aceitando las partes metálicas con un aceite mineral para prevenir le óxido, será suficiente. También es buena idea situar algún producto antihumedad en el lugar donde guardemos nuestra carabina o pistola.

Las partes de madera, a su vez, deben cuidarse igual que haríamos con otros elementos del mismo material, con algún producto de limpieza especial y evitando en lo posible golpearla o arañarla. Si aun así la culata se deteriora, cabe la posibilidad de lijarla y barnizarla e incluso pintarla, con lo que recuperará en gran parte su estado original.

Las armas de gas merecen una mención especial, puesto que, con un uso continuado, las mismas pueden presentar desgaste en la junta de goma situada en el contacto con la bombona de Co2, cosa que originará fugas. Por ello, estas juntas han de sustituirse cada cierto tiempo.